El verdadero desafío de operar una Plataforma Tecnológicas de juegos y apuestas deportivas a distancia en Perú no es obtener la autorización
Obtener la autorización para operar una Plataforma tecnológica de juegos a distancia y apuestas deportivas a distancia en el Perú, es sin duda, un hito importante, pero no debería ser considerado el punto final del proceso regulatorio.
Si bien la autorización otorgada por el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (MINCETUR) habilita al titular a desarrollar la actividad regulada, a partir de ese momento comienza un desafío mucho más complejo: mantener permanentemente alineados el negocio, la tecnología y el cumplimiento regulatorio.
El procedimiento de autorización y/o renovación de explotación de Plataformas Tecnológicas tiene por finalidad habilitar a los titulares para desarrollar actividades de juegos a distancia y apuestas deportivas a distancia. Actualmente, la autorización tiene una vigencia de seis años, renovable sucesivamente por períodos iguales.
Sin embargo, una Plataforma no permanece estática durante seis años, todo lo contrario, durante ese período probablemente cambiará el proveedor tecnológico, la versión de la plataforma, los proveedores de cuotas, los sistemas de pago, los mecanismos de identificación del usuario, la infraestructura tecnológica, los programas o modalidades de juego, los sistemas de seguridad e incluso la estructura corporativa del operador. Entonces surge la verdadera pregunta ¿cómo garantizar que todos esos cambios continúen siendo compatibles con la autorización otorgada? En mi opinión, ese es uno de los grandes desafíos del sector.
El hecho de contar con una autorización no significa que la empresa deje de tener obligaciones frente al regulador, puesto que el ecosistema regulatorio contempla procedimientos específicos para la autorización, homologación y/o modificación de las Plataformas, así como para programas de juego, modalidades, sistemas progresivos y determinados componentes tecnológicos.
Por ello, cada vez que IT, Producto, Operaciones o Marketing quieran implementar una modificación relevante, se deberá de aplicar un protocolo interno de evaluación regulatoria de cambios, estableciendo filtros previos para determinar si dicha modificación tiene impacto regulatorio e identificando las acciones que se deben de realizar para evitar que dicha modificación termine generando una contingencia para el Operador.
En ese sentido, el Compliance regulatorio de una Plataforma de juegos y apuestas no puede ser un proyecto de implementación, sino que debe ser un proceso permanente que debería involucrar, como mínimo a Legal, Tecnología, Compliance, Operaciones, Marketing, Atención al Cliente y Finanzas.
Como se puede colegir, el verdadero desafío para los Operadores no es simplemente conseguir la autorización del MINCETUR, sino conseguir que después de obtenerla, cada decisión empresarial continúe siendo compatible con el marco regulatorio. Precisamente esa es la diferencia que separa a una Plataforma que simplemente está autorizada de una Plataforma que realmente tiene una cultura de Compliance regulatorio.
En un negocio tradicional, obtener una licencia puede significar que ya se cumplió con el principal requisito para operar. Por el contrario, en una industria tecnológica y regulada como los juegos a distancia y apuestas deportivas a distancia, la lógica es diferente, pues la autorización es el punto de partida porque luego vienen las modificaciones, los proveedores, la tecnología, las certificaciones, la protección al consumidor, la publicidad, la trazabilidad, la fiscalización y la adaptación permanente a nuevas exigencias.
Por ese motivo quizás la pregunta más importante que debería hacerse un Operador de Plataformas de juegos y apuestas deportivas no sea ¿tenemos autorización para operar? sino por el contrario ¿tenemos un modelo de gestión capaz de demostrar que seguimos cumpliendo mañana? Porque en el negocio de las apuestas deportivas a distancia, obtener la autorización permite empezar a operar; mantener el cumplimiento permite seguir operando.

